Un chico que no puede decir «estoy celoso» muchas veces sí puede decir «Ethan estaba celoso». Ese pequeño paso al costado, de mí a un personaje, es una de las herramientas más útiles que tiene un docente. Una historia les da a los chicos un lugar seguro desde donde mirar las emociones grandes, y las palabras para contar lo que ven.
Por qué las historias funcionan para el aprendizaje socioemocional
El aprendizaje socioemocional consiste en ayudar a los chicos a entender sus emociones, manejarlas, llevarse bien con los demás y tomar buenas decisiones. No es un agregado menor. Una gran revisión de 213 programas escolares, con más de 270.000 alumnos, encontró que quienes participaban en ellos mejoraban 11 puntos percentiles en su rendimiento académico frente a quienes no participaban.
Las historias hacen tres cosas que facilitan este trabajo:
- Les ponen nombre a las emociones. Investigadores de UCLA encontraron que poner una emoción en palabras puede calmar el sistema de alarma del cerebro. Un chico que puede decir «estoy frustrado» suele tener más control que uno que solo lo siente.
- Crean distancia. Los psicólogos lo llaman autodistanciamiento: mirar una experiencia difícil desde un paso atrás hace más fácil pensarla con claridad. El personaje da ese paso atrás por el chico.
- Desarrollan la empatía. Seguir la vida interior de un personaje es practicar cómo entender lo que piensan y sienten los demás, una capacidad que los psicólogos llaman cognición social.
Las cinco habilidades socioemocionales, en palabras simples
Según el modelo de CASEL
Las cinco actividades que siguen vienen de la guía gratuita para docentes de la serie Ethan. Cada una funciona con casi cualquier historia, desde libros ilustrados hasta libros por capítulos, en la que un personaje enfrente una emoción real.
1. Empezá por el personaje, no por el chico
Preguntar «¿Alguna vez te sentiste dejado de lado?» pone a un chico en un aprieto. Preguntar «¿Cómo creés que se sintió Ethan en el banco de suplentes?», no. Usá una escalera simple para compartir:
- El personaje: ¿Qué creés que sintió el personaje?
- En general: ¿Qué podría sentir cualquier chico en una situación así?
- Personal, y siempre opcional: Si querés, contá alguna vez en que sentiste algo parecido.
La mayor parte del aprendizaje ocurre en los dos primeros escalones. Los chicos que estén listos van a subir al tercero por su cuenta.
2. Hacé un pronóstico del tiempo de las emociones
Pediles a los chicos que describan su estado de ánimo como soleado, nublado, lluvioso o tormentoso, y que después nombren una cosa que podría cambiar el pronóstico. El tiempo es una metáfora amable: les dice que las emociones son reales, que pasan y que nadie tiene la culpa de un día de lluvia.
Los chicos pueden dar el pronóstico de un personaje en lugar del propio. Los más grandes pueden buscar en el texto pruebas para su pronóstico, y así una charla sobre emociones se convierte también en un ejercicio de comprensión lectora.
3. Dejá que el cuerpo se sume a la conversación
Las emociones también se sienten en el cuerpo, no solo en las palabras. En Ethan and the Seven Chakras, Ethan nota que pararse derecho cambia cómo se siente antes de dar un discurso. Probá un experimento de postura: los alumnos adoptan una postura encorvada, una neutra y una erguida y relajada, y en cada una simplemente observan su respiración, su equilibrio y su ánimo.
Que sea solo observación. El objetivo es notar, no prometer que la postura arregla una emoción. Ofrecé versiones sentadas, y el chico que prefiera dibujar, que dibuje.
4. Separá la mirada del cuento de la mirada del aula
Muchos libros infantiles mezclan lo real y lo imaginario. En Finding Your Place on the Team, Ethan sueña que es una abeja que no encuentra la entrada a la colmena. El sueño es imaginación. Las abejas son reales, y las abejas melíferas de verdad se indican dónde hay comida con una «danza del meneo».
Nombrá las dos miradas en voz alta: «En el cuento, Ethan lo entiende así. ¿Qué podríamos investigar en el mundo real?». Después pruébenlo: los alumnos inventan un código de movimientos que guía a un compañero hasta un objeto escondido, como hacen las abejas. Los chicos aprenden que una historia puede tener sentido aunque no todos sus detalles sean datos científicos.
5. Descubrí fortalezas y nombralas con precisión
En el libro 3, una bolsa de manzanas que se cae deja ver lo rápidas que son las manos de Ethan, y un chico al que le dicen «Wumzie» para burlarse encuentra su lugar como arquero del equipo. Aprovechá ese momento para buscar fortalezas: en grupos chicos, cada alumno nombra una fortaleza que notó en cada compañero, con ayuda de una lista de palabras como curioso, amable, observador o perseverante.
Animá a los chicos a ser concretos. «Viste la pelota enseguida» vale más que «Sos bueno en todo», porque le dice al otro exactamente qué hizo bien.
Que esté bien no querer hablar
Todas estas actividades funcionan mejor cuando los chicos saben que nunca están obligados a contar algo personal. Algunas reglas básicas ayudan:
- Cualquiera puede pasar ante una pregunta personal.
- Respetamos lo que los demás cuentan y no lo andamos repitiendo.
- En los ejercicios de respiración o de visualización, se pueden dejar los ojos abiertos.
- Un personaje o un chico inventado siempre puede ocupar el lugar del «yo».
Una guía gratuita para empezar
La guía para docentes de la serie Ethan convierte estas ideas en 22 sesiones listas para usar con los libros 1 a 3 de la serie Ethan and the Seven Chakras. Cada sesión tiene objetivos de aprendizaje, preguntas para conversar, una actividad, variantes para chicos más chicos y más grandes, y páginas de reflexión para imprimir. Se puede descargar, imprimir y fotocopiar gratis para usar en el aula. La guía está en inglés.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Joseph A. Durlak, Roger P. Weissberg, Allison B. Dymnicki, Rebecca D. Taylor and Kriston B. Schellinger, "The Impact of Enhancing Students' Social and Emotional Learning: A Meta-Analysis of School-Based Universal Interventions," Child Development 82, no. 1 (2011)
- Matthew D. Lieberman y colegas, "Putting Feelings into Words: Affect Labeling Disrupts Amygdala Activity in Response to Affective Stimuli," Psychological Science 18, no. 5 (2007)
- Ethan Kross and Ozlem Ayduk, "Self-Distancing: Theory, Research, and Current Directions," Advances in Experimental Social Psychology 55 (2017)
- Raymond A. Mar, "Stories and the Promotion of Social Cognition," Current Directions in Psychological Science 27, no. 4 (2018)
- CASEL, What Is the CASEL Framework?, casel.org. Singing Soul Books no está afiliada a CASEL ni cuenta con su respaldo.
- Karl von Frisch, The Dance Language and Orientation of Bees, Harvard University Press, 1967

